Bruselas introduce reformas para reducir las emisiones de CO2
La Comisión Europea (CE) ha propuesto retrasar la adjudicación de nuevos derechos de emisión de CO2 a la industria europea con el objetivo de subir su precio e incentivar a las empresas a contaminar menos. La propuesta plantea tres opciones para retrasar la entrada de nuevos derechos de emisión en el mercado a partir de 2013 y hasta 2015: retener 1.200 millones de licencias, de los 3.500 millones que estaba previsto inicialmente poner en circulación, 900 millones o 400 millones.
La puesta de derechos en el mercado se calculó antes de la crisis y afecta a alrededor de 11.000 empresas de los 27 países de la UE. La recesión ha reducido la actividad industrial, lo que sea traducido en un descenso de las emisiones de la CO2, consideradas las causantes del cambio climático, debido a que muchas compañías que tienen asignados esos derechos nos los están utilizando. Esta situación está provocando un desajuste de los precios, que actualmente apenas superan 7 euros por tonelada, menos de la mitad de hace un año y lejos de los 30 euros que llegó a valer la tonelada de CO2 al inicio del mercado, en 2005.
La Comisión plantea reservar parte de los créditos que se preveían vender en los próximos años para reducir el número de títulos que hay en el mercado, lo que contribuiría a elevar el precio situado ahora en mínimos. “Hay un excedente cada vez mayor de derechos acumulados a lo largo de los últimos años; no es conveniente seguir inundando deliberadamente un mercado que está sobreabastecido”, afirmó la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard.
Bruselas ha planteado esta iniciativa de manera informal para que sea estudiada por los Estados miembros, el Parlamento Europeo y la industria, por lo que no iniciará, de momento, el proceso legislativo. El Ejecutivo europeo no presentará una propuesta final hasta que termine esta fase de debate, durante la que estará disponible una consulta pública (hasta el 3 de octubre) abierta a todas las partes interesadas.
En paralelo, también ha presentado de manera formal una clarificación legal sobre cómo han de interpretarse las normas europeas que regulan el mercado europeo de en el caso de que haya un número de licencias en curso excesivo. La idea es permitir a la CE ajustar los calendarios de adjudicación de nuevas licencias en función del estado del mercado, una iniciativa que debe ser respaldada por el Parlamento Europeo y el Consejo antes de su entrada en vigor.