Los productos ecológicos que usted compra, ¿lo son de verdad?

El Tribunal de Cuentas de la UE tiene sus dudas respecto a esta pregunta, porque acaba de publicar un informe en el que insta a las autoridades competentes de los Estados miembros a reforzar su función de supervisión de los organismos de control de los productos etiquetados como ecólógicos.

Cuando un consumidor compra manzanas o carne de vacuno ecológicos en su supermercado habitual, ¿está seguro de que su producción se ha regido por unas normas estrictas? El caso es que la Unión Europea sí dispone de un sistema de control de los productos ecológicos, previsto en la normativa europea. El objetivo es garantizar que los procesos de producción cumplen unos principios tasados.

Sin embargo, el Tribunal de Cuentas de la UE considera que varias autoridades competentes de los Estados miembros no cumplen adecuadamente su función de supervisión de los organismos de control.

Es más, esta entidad alerta de que la Comisión Europea no ha verificado los sistemas de control de los Estados miembros desde 2001 y advierte de que las autoridades competentes de los Estados miembros se enfrentan a dificultades a la hora de garantizar la trazabilidad de los productos ecológicos en su territorio, lo que resulta aún más difícil cuando los productos deben cruzar las fronteras.

Así, el Tribunal de Cuentas recomienda que además de que las autoridades competentes de los países refuercen su función de supervisión de los organismos de control, se mejore el intercambio de información en el interior de los Estados, de éstos a la Comisión y a otros Estados miembros y también se incrementen los controles para garantizar que los operadores (productores, transformadores e importadores) cumplen los requisitos reglamentarios en materia de trazabilidad.

También considera que la Comisión Europea debería reforzar su supervisión de los sistemas de control de los Estados miembros llevando a cabo visitas de auditoría y recopilando y explotando de forma adecuada los datos e información necesarios. Y en cuanto a las importaciones, el Tribunal cree que la Comisión debería garantizar una supervisión adecuada de los países que figuran en la lista de los reconocidos como equivalentes para la producción ecológica.

1 comentario

  • Carmen Martí

    Tengo mis dudas. La supervisión y certificación es necesaria, pero los productos ecológicos tienen un fuerte componente de cercanía y confianza que muchas veces estas certificaciones acaban socavando. No todo el mundo puede pagarlas, y entre productos certificados y la huerta de confianza, yo elijo la segunda…

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